La cervecería artesanal en general está inmersa en el mismo contexto de insumos dolarizados, consumo retraído, economía fría y tampoco está logrando trasladar a precios el aumento de costos. Un dato al respecto: tomando la pinta (500cm3) como medida estándar, en Argentina tenemos el precio al público más bajo de la región (e incluso a nivel internacional): en 2,5 dólares promedio la pinta, cuando el país vecino Chile, por ejemplo, la tiene a 6 dólares, Brasil en 5 o Paraguay en 4 dólares.
Sumado a esto, el boom cervecero de los últimos años generó una sobrepoblación de cervecerías artesanales que no necesariamente construyen y apuntalan el sector.
Desde ACAB, y en conjunto con otras asociaciones, estamos poniendo foco en la formalización, educación y la culturización de nuestro medio. La cerveza artesanal tiene que dejar de ser percibida como un commodity. Es como si los vinos se vendieran todos al mismo precio. Bien sabemos que hay vinos de mayor y menor calidad con insumos de mayor y menor calidad, con mano de obra más y menos calificada, y con otras características que hacen a la diferenciación como la región de donde provienen, los estilos, cepas, etc.
En la cervecería artesanal todavía no está sucediendo eso. Hoy el mercado está un poco saturado y nos falta trabajar muchísimo para que el público pueda interpretar esas diferencias en el producto, evitar ser engañado y elegir en consecuencia. Para eso asesoramos a los nuevos emprendedores en materia de habilitaciones, controles bromatológicos e insumos y equipamientos adecuados para lograr una competencia sana a través de la calidad y no simplemente por el precio. Esto beneficiará a toda la cadena y principalmente al consumidor.
Uno de los instrumentos que estamos desarrollando en nuestra región es la Ruta de la Cerveza Artesanal, que pensamos tener lista -en una etapa de prueba- para este verano. La iniciativa implica más herramientas e información para el turista local y visitante, recorrido por cervecerías, visitas guiadas en las fábricas y degustaciones.
Generamos un mapa de bares y establecimientos cerveceros para que el público conozca en detalle la oferta que tenemos en la zona de Bariloche y es extensivo a la zona del Bolsón, con visitas a las plantaciones de lúpulo y participación en la cosecha.
En definitiva queremos fomentar una industria del turismo en torno a la cerveza artesanal que agregue valor a través del conocimiento y la experiencia directa de disfrutar una birra en el mismo lugar donde se produce, conociendo quiénes y cómo la elaboran y generando un intercambio que enriquece a las dos partes.


