Los concejales ratificaron el despacho “por el que se regula la venta minorista de bebidas fermentadas, fraccionada en envase retornable o descartables de hasta cuatro litros, para su consumo fuera del lugar de expendio”, tal como se publica en la web oficial del Concejo Deliberante de Rosario, Santa Fe.
La iniciativa retornó de la comisión de Salud y de esa forma siguió avanzando tal como lo propuso oportunamente el edil Enrique Estévez, del bloque Socialista, a quien acompañaron sus pares de bancada, Horacio Ghirardi y Verónica Irizar.
El proyecto de ordenanza, “entre otros aspectos, detalla sobre las condiciones del local y acerca de los envases. Se precisa que en los locales deberá contarse con un espacio para la correcta higiene de los envases retornables”.
Además, “se determina que en cada ocasión de rellenado del envase ‘se deberá rotular el mismo con la información de la bebida envasada. El rótulo deberá ser autoadhesivo o estar incorporado al envase mediante una etiqueta colgante’”.
Finalmente, señala que “en cuanto a los barriles deberán estar rotulados de acuerdo a lo establecido en el Código Alimentario Argentino”.



