A este invento le han llamado Punto Glacial, y sirve para indicar, con la aparición del color azul oscuro, cuando la cerveza ha alcanzado una temperatura de entre 3 y 4 grados, considerada la ideal para beber una cerveza realmente fría, tal como se puede ver en la siguiente producción.
La presencia de esta innovación en los envases ha sido consultada previamente a través de un cuestionario, cuyos resultados señalan que la intención de compra aumenta un 15 por ciento entre los clientes habituales y un 34 por ciento entre los no habituales de la marca propiedad de Heineken.

