Todo grupo de amigos tiene su lugar. Es un bar donde se festejó un ascenso, donde se juntaron después de un mal día, donde alguien anunció que se casaba o que se iba a vivir afuera. Ese lugar que casi nunca se elige, hoy se vuelve a él sin pensarlo, cada vez que aparece una excusa.
Hace 16 años que Temple ocupa ese lugar en la vida de muchos grupos, y ahora lo renueva en Recoleta. La esquina de Vicente López 2102 reabre con una imagen nueva y un ambiente que invita a entrar y a quedarse.
El cambio se nota desde la vereda. Cuando cae la tarde, la luz cálida sale por los ventanales de hierro y vidrio, y la barra iluminada se asoma a la calle como una invitación. En la fachada sobreviven huellas de otro Temple, símbolos de otra época que el tiempo fue transformando, como un guiño a la historia que trajo a la marca hasta acá. La marca en sí aparece apenas, en unas letras de neón: lo que protagoniza la esquina es lo que pasa adentro. Ahí, el fondo de barra está cuidado como el de una casa, porque en Temple la barra es el lugar de encuentro. Y un cuadro vintage intervenido, termina de darle vida a la personalidad de la marca.
«Con el tiempo la cerveza se volvió nuestra carta de presentación, pero el motivo siempre fue la mesa», dice Facundo Imas, CEO de Grupo Temple. «En 16 años aprendimos que un grupo de amigos no te dice lo que necesita: te lo muestra cuando vuelve. Nuestro trabajo es adelantarnos y proponerle un lugar que sienta propio antes de que lo salga a buscar».
La cerveza, como siempre, sigue en el centro; pero hoy se suman a la mesa platos para compartir y coctelería, para que en cada grupo todos encuentren lo suyo. Lo que hace especial a un lugar rara vez es una sola cosa. Es la suma de detalles que logra que un grupo se sienta en casa y que nadie quiera ser el primero en irse.
«Hay muchos lugares a los que se va y pocos a los que se pertenece», dice Natalia Ferrero, Senior Marketing Manager de Grupo Temple. «Los grupos tienen sus rituales: el jueves de siempre, el cumpleaños que se festeja hace años en el mismo lugar, la cerveza después del partido. La excusa cambia, pero las ganas de encontrarse no. Nuestro diferencial está en entender eso y diseñar cada espacio para que el grupo también se sienta parte de ese lugar».
Temple es el lugar al que se vuelve porque se sabe que va a estar bien. En Recoleta, ahora, eso también se ve desde la esquina.
Dirección: Vicente López 2102, CABA
Menú y reservas: temple.com.ar/templerecoleta
Instagram: @templerecoleta
Horarios: Desde la tarde hasta la madrugada. Próximamente abiertos también al mediodía.













