Tal como te contamos en http://bit.ly/2ebA57N, estuvimos en la presentación de Cerveza Puerca hace unas semanas atrás. Y luego de la conferencia de prensa y de tomar un par de copas (lo de un par es en sentido figurado), charlamos con Rodrigo Ríos «Rorro», de la cervecería uruguaya Cabesas Bier, y con Leo Ferrari, de la argentina Antares.
La buena onda entre ambos es imposible de describir con palabras y se nota que hacen de eso y de la amistad y el humor un culto.
MC: Cómo fue ponerse de acuerdo para definir el estilo de la “Cerveza Puerca”
Rorro: Casi lo dijimos a la misma vez y en ningún momento se planteó la idea de otro estilo.
Leo: Queríamos hacer una cerveza que fuera sencilla, accesible para personas que quizás no son fanáticas de la cerveza artesanal como nosotros, pero que al mismo tiempo tuviera power, tuviera sabor. El rock de la cerveza viene del lado del lúpulo, que es el ingrediente más rockanrolero que tiene la cerveza.
Rorro: Si teníamos que escribir el estilo los dos a la vez hubiésemos puesto el mismo nombre.
MC: Desde que se conocieron hubo buena onda entre ustedes, fue casi “amor a primera vista”?
Rorro: Antares es mi estrella guía. A él (Ferrari) no le gusta que lo diga, pero yo estoy super agradecido y sé que él también me está un poco agradecido porque alguna cosita buena le hemos dado. No fue a primera vista, fue durante años, no de un día para el otro. Cada vez que nos juntamos, nuestra amistad crece un poquito.
Leo: A mí me pasa con muchos cerveceros, pero con algunos te sentís más hermanado. Yo veía como ellos festejaban cuando nosotros sacábamos alguna medalla o se ponían tristes cuando no lo lográbamos y a nosotros nos pasaba lo mismo; cuando nos cruzábamos en los concursos cerveceros, festejábamos las medallas de Cabesas Bier como si fueran propias, y empieza a surgir una química que te va acercando, nos vamos visitando, charlamos, dijimos de hacer una cerveza juntos. Y sentís que aunque estés a mil kilómetros de distancia sabés que tenés un amigo ahí, alguien en quien confiar, que se va a poner contento cuando te va bien y sufre con tus derrotas. Eso nos pasa con Cabesas Bier.
Rorro: a mí nunca me quedó un mail sin responder de parte de Antares, ya sea técnico o por lo que fuera. Siempre los molesté para ver dónde consigo chapitas, dónde consigo etiquetas, dónde hago esto…Si el Leo me derivaba era con alguien de Antares para que me conteste, para que me pasara el contacto. Esas cosas, en nuestro ambiente no es menor, porque muchas veces no tenés o no sabés de dónde sacarlo. No hay una universidad que te enseñe esas cosas. De esas cosas uno no se olvida nunca.
MC: Rorro, cuando todavía no se conocían, para vos Antares era una referencia en el mercado artesanal. Luego de conocer, en este caso a Leo, resultó ser lo que creías?
Rorro: No, eran una referencia, siguen siendo una referencia y cada vez más. Cada vez dan un paso más grande, que nosotros intentamos…, no es que querramos ser iguales ni nada; cada cerveza tiene su perfil, el Leo es un poco más prolijo que yo. Para mí Antares es la referencia a nivel sudamericano y no es de ahora, se lo he dicho y digo siempre. Y Cabesas aporta lo que puede.
Hace poquito fueron con la familia de Antares a Cabesas y lo pasamos bárbaro, toda la barra; es amistad, es abrir un barril y disfrutarlo. Es simplísimo, no hay que buscarle muchas vueltas.
Leo: Agradezco las palabras que públicamente dice el Rorro sobre que somos una estrella guía, pero cuando nosotros fuimos a Tacuarembó…nosotros valorábamos a la distancia lo que había conseguido Cabesas porque si hacés un par de números de la población de Uruguay y el consumo per cápita de cerveza y la población del propio Tacuarembó y decís: estos tipos cómo consiguieron tener un emprendimiento sustentable ahí? Y cuando lo vimos personalmnte entendimos más el enorme valor de lo que han logrado; ellos son los que les enseñaron a Uruguay lo que es tomar buena cerveza artesanal. Ellos están en el culo del mundo, donde no hay nada (Rorro interviene para comentar: ojo, que ahí nació Gardel. Y lo dejamos ahí al tema). A 250 kilómetros antes de llegar, en una estación de servicio nos dijeron que desde ahí en adelante no íbamos a conseguir más nafta. En un pueblo donde la gente no toma cerveza artesanal ellos consiguieron vivir de eso, producto de su pasión, trabajo, esfuerzo. Es algo increíble para mí. El mérito de Cabesas Bier es enorme y lo tienen muy pocas cervecerías en el mundo. Se lo ganaron en base a perseguir un sueño, de hacer de la cerveza un modo de vida.
MC: Se nota que hay buena onda, cierta admiración mútua, pero alguna cosita para criticarse entre ambos debe haber. Que le molesta a cada uno del otro? Parece que hay amor, pero…
Rorro se apura a aclarar que «esto se está yendo al carajo». Y Ferrari retoma la pregunta y comenta que Rorro tiene dos socios: Guido, que es buenísimo, y otro, Pedro,… y ahí hay un problema. Y Rorro enseguida recoge el guante para enfatizar que «descubrí que Leo tiene un Pedro adentro y se puede poner peligroso, pero vamos a dejarlo ahí, que se descubra con el tiempo, no vamos a dar más datos». Se sabrá algún día?






