La cerveza se compone de 4 ingredientes básicos: agua, lúpulo, malta de cebada y levadura. Dicha composición la hace rica en vitaminas (especialmente del grupo B), minerales y antioxidantes.
La cerveza contiene gran cantidad de antioxidantes, por vaso, contiene más del doble de antioxidantes que el vino blanco. Las últimas investigaciones atribuyen a la cerveza por dichos antioxidantes un poder cardioprotector (reduciendo el riesgo de infarto de miocardio), e incluso mejorando los niveles de Colesterol.
La cerveza es muy rica en Folatos( B9) y el resto de vitaminas del grupo B. Las últimos estudios poblacionales de EEUU y el norte de Europa en personas con consumo moderado de cerveza indican que un consumo rico en folatos disminuye los niveles de «homocisteína y colesterol malo», disminuyendo el riesgo de Infarto de Miocardio. Actualmente hay varias investigaciones centradas en si el folato de la cerveza podría reducir los niveles de homocisteína.
Respecto a los minerales, la cerveza es rica en potasio y magnesio, y baja en sodio y calcio. Por tanto su consumo moderado podría prevenir la formación de cálculos biliares y renales. El alto contenido en sicilio de la cerveza también podría tener beneficios para la salud de los huesos y evitar o moderar la osteoporosis.
Actualmente hay muchos posibles beneficios del consumo de cerveza en estudio.
El consumo de cerveza está asociado a una pauta de socialización, disfruten del sabor de la cerveza y el placer de la buena compañía y conversación. Sin duda alguna el «valor psicoterapéutico» de la cerveza es un beneficio potencial para la salud.


