Tal como lo describen en el Facebook de Peñón del Águila – Cerveza Legendaria, en el local de Tejeda 4455, en Córdoba capital, “presentamos nuestras últimas 3 creaciones. Bock, American Amber Lager y Cacao IPA salían a la luz oficialmente. El evento fue llamado #AvantPreBier” y se realizó el 17 de mayo.
El relato indica que “la primera en conocer la luz fue la BOCK, cerveza originaria de Einbock, ciudad alemana, un estilo típico alemán de fermentación baja, robusta y maltosa; su aroma a caramelo, ciruelas secas y pasas de uva y su color cobre profundo contrasta con su abundante y persistente espuma de color claro; características que la hacen ideal para acompañar fiambres y quesos como los que circulaban entre la gente”. Y añaden que “Marcelo Roggio (N de la R: hacedor de Peñón del Águila Cerveza Legendaria) nos contó de este estilo y los dos que siguieron. Pero antes hubo lugar para la destacada y sorprendente actuación de Willy Magia quien nos dejó atónitos con sus habilidades para hacer aparecer cosas, desaparecer, cambiarlas de lugar y esas cosas que no caben en la mente”.
Luego, “se presentó la American Amber Lager en la que se aprecia su intenso color ámbar oscuro, con destellos de rubia y una espuma compacta y clara. Su aroma, complejo, con caramelos enlazados con el floral, frutado y las notas de citrus dada por su lupulado mediante dryhopping. En boca, amplia, con cuerpo, amargor intenso pero en balance con la maltosidad y caramelizado de sus maltas. Mientras giraba la American salía a la cancha la Bondiolita Peñonera, sanguche presentado para la ocasión por Gustavo Campasso. La bondiolita hecha con un pan ciabatta contiene cebollas moradas en pickles, una salsa de chimichurri y un toque de magia legendaria, cosas que combinan y explotan los sabores de la nueva Amber Lager”.
Desde la cervecería cuentan que “para cerrar el evento presentamos la Cacao IPA, cerveza cocinada en colaboración con los chicos de Crafter, una cerveza amarga, de buen cuerpo y con aroma a cacao salvaje que salen de la perfecta combinación de un exagerado dryhopping de cascarillas de cacao y lúpulos americanos. Mientras todo esto pasaba Willy no dejaba de hacer trucos y de deslumbrarnos con su habilidad, cada escena nos dejaba con la boca más abierta que la anterior mientras disfrutábamos la experiencia Peñón”.





