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Las claves del auge de la cerveza artesanal en General Roca

Así se titula una nota que publica hoy el diario Rio Negro

La producción de cerveza artesanal no para de crecer en todo el país, cada día se suman cientos de paladares dispuestos a aceptar el desafío de probar nuevos estilos o repetir los que más les gustaron, los pueblos y ciudades se movilizan detrás del fenómeno y los medios reflejan lo que sucede cada vez con más frecuencia.

En esta oportunidad, compartimos una nota de Marianela Vergara en el diario Rio Negro, donde recoge testimonios de los hacedores de la localidad de General Roca.

Las claves del auge de la cerveza artesanal

La demanda pegó un salto y este año se triplicó en la región. Fábricas que llevan años y otras nuevas amplían la producción. Los consumidores piden sabores distintos.

Arrancó el happy hour, hace pocos minutos y adentro ya está lleno. No hay ninguna mesa vacía, afuera tampoco. Es viernes, pero dicen que todos los días la postal se repite en esta cervecería que hace frente en la calle San Martín, una de las primeras en ofrecer en Roca cerveza artesanal en sus canillas. Un grupo de jóvenes festeja un cumpleaños y brindan, al costado otros mantienen una charla. Todos comparten la misma avidez por disfrutar de una cerveza producida acá.

La carta propone birras con aroma frutado o a cereal, caramelo, chocolate, café… varía según el estilo elegido. El abanico abarca desde una Golden hasta Pale Ale, Apa, Ipa, Porter. Los pedidos no dan tregua y las pintas salen como agua.

“Tenemos la cervecería hace 8 años, en los últimos dos registramos una mayor demanda, pero este año estimo que subió en un 40%, pero no siempre llegamos a satisfacerla”, comentó Jorge Águila (34), dueño de Natural Mistic. “Esto empezó como un hobbie, hoy trabajamos ocho personas, cocinamos todos los días y hacemos 10.000 litros por mes”, amplió.

A la par, en la ciudad se propagan los locales que ofrecen la venta fraccionada a través de la recargas de botellones.

Para Jorge la demanda creciente de cerveza se relaciona con un cambio de paladar en la gente. “Nos preguntan que tenemos de nuevo, o piden estilos particulares. Hay una inquietud diferente por el consumo y las sensaciones”.

La oferta, de la mano

El consumo de la artesanal es un boom, y el rubro es prometedor también para quienes se aventuran a impulsar un proyecto propio.

“Trabaje en comercio toda la vida y empecé a hacer cerveza hace tres años a modo de hobbie. Tres amigos me ayudan y hacemos para eventos de familia y amigos”, explicó Sergio Garrido, impulsor de Bjorn, que aspira a abrir en esta ciudad una fábrica, para la cual se encuentra en pleno trámite de habilitación en el municipio.

Cocinan 2.000 litros al mes, y su fórmula es “reinvertir todo lo que ganan”. Hasta ahora esa fue la clave para lograr equiparse y cumplimentar los requisitos que le solicitan para contar con el permiso para funcionar.

Un paso más adelante se encuentran Nicolás Díaz (33) y Yanina Cabutti (29), pareja de roquenses que ya comercializa su propuesta cervecera con el nombre Oivlis. “Nos sorprendió muchísimo que empezamos con mucha expectativa el año y pensando que en el invierno la demanda iba a bajar, pero no. La cantidad de litros que se vende se mantiene y hasta creció”, dijeron.

Nicolás es bioquímico y hace diez años elabora su propia cerveza. Junto a Yanina aspiran a distinguirse no sólo con las recetas de su autoría, sino con su filosofía. “Molemos a mano, los equipos son chicos, mantenemos el proyecto entre los dos, queremos mantenernos en el modo artesanal. La idea es que quien consume nuestro producto pueda relacionar la cerveza con el proyecto joven y de calidad”, remarcaron.

Artesanos de la cerveza

El crecimiento de la demanda, y por ende, de la producción en cantidad, no representa la conversión de las fábricas en industrias. Al menos eso han manifestado los cerveceros consultados.

Mantener el perfil de cerveza artesanal es el desafío, y para ello entran en juego otros factores que no se relacionan justamente con los litros. “Interviene el concepto, no el tamaño de la producción. Es el proceso, las decisiones que se toman, la responsabilidad sobre el producto”, remarcó Águila, haciendo referencia a que la selección de los insumos se independiza de los costos, por ejemplo. “Ocurre que usamos un lúpulo cinco veces más caro porque buscamos un sabor y aroma particular, justamente porque se priorizan otros aspectos”.

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