Una mesa redonda realizada por expertos en la Universidad Complutense de Madrid dejó como conclusión que esta bebida es saludable para recuperar líquidos ya que posee un 95 % de agua y componentes naturales.
Los debates acerca de las propiedades nutritivas de la cerveza surgen cada tanto y es entonces cuando los especialistas en el campo de la salud y la nutrición coinciden o se oponen, con argumentos de todo tipo y color.
Apagado el debate, la cerveza sigue su camino de bebida refrescante y objeto de culto para multitudes. Sin embargo, muchas veces la discusión introduce nuevos elementos en el discurso, tal como ocurre por estos días en España, adonde han realzado las propiedades hidratantes de la cerveza en una mesa redonda desarrollada en la Universidad Complutense de Madrid.
De acuerdo al informe final, la conclusión a la que arribaron es que «la cerveza es una buena opción para rehidratarse tras realizar ejercicio físico, incluso mejor que algunas bebidas isotónicas, ya que todos sus ingredientes son de origen natural (agua, cebada y lúpulo) y no químico», según la opinión de varios expertos en nutrición y deporte que participaron en la mesa redonda Cerveza, Nutrición y Deporte que tuvo lugar en el INEF de la Universidad Complutense.
El documento indica que «además de su alto poder de hidratación, ya que el 95 por ciento es agua, la cerveza también es rica en antioxidantes naturales, en fibra, en vitaminas del grupo B y C, en minerales y en folatos, buenos para combatir la anemia». Los expertos se extienden afirmando que «su contenido en calorías es más bajo que el de la mayoría de los refrescos -unas 14 calorías por 100 mililitros en la cerveza sin alcohol y unas 90 calorías una caña con alcohol-, menos que las de un yogur azucarado».
A la luz de estas cifras, el doctor Juan Antonio Corbalán, cardiólogo y ex jugador de básquetbol, se encargó de echar por tierra la creencia popular de que la cerveza engorda: «Yo soy un defensor de la cerveza con alcohol. Creo que es compatible una vida sana con unas mínimas alegrías, siempre y cuando nos mantengamos dentro de un consumo adecuado, moderado», destacó. Asimismo, hizo hincapié en el «equilibrio de componentes» que posee la cerveza, que además de pocas calorías, tiene poca sal y azúcar y no tiene grasas saturadas, lo que la convierte «casi en un alimento que ofrece grandes momentos de placer y que no resulta nocivo».
Los médicos dan el OK
Las características de la cerveza en su conjunto la convierten en una bebida rehidratante aún para aquellos deportistas que se desempeñan en el plano profesional, adonde las exigencias físicas son mayores. Ya es conocido que algunos futbolistas, tras el partido, optan por beber una cerveza, lo que también les facilita la posibilidad de orinar cuando son citados al control antidóping.
En España, Iván Helguera, jugador del Real Madrid que asistió a la mesa redonda en la Universidad Complutense, remarcó que la cerveza es una de sus bebidas preferidas para después de jugar o entrenar, porque es «lo que más rápido» le quita la sed. Y agregó: «La mayoría de los jugadores del equipo quedamos después de jugar para tomarnos una cerveza, o incluso antes del partido, porque hasta los médicos nos lo dicen».
La teoría y la práctica se unen en este punto adonde los deportistas toman cerveza naturalmente, algo que años atrás hubiera sido contraindicado. El informe realizado tras el debate agrega que «la cerveza contiene hidratos de carbono, que aportan energía, hidrata y tiene poder anti-estrés, tranquilizante», como añadió el catedrático de Fisiología Médica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada, Manuel Castillo-Garzón, que está preparando un estudio para comprobar la utilidad de la cerveza en la recuperación de los deportistas tras el esfuerzo físico.
De esta manera parece probado que el consumo moderado de cerveza, como el del vino o el mosto, otras bebidas fermentadas, tiene una influencia positiva sobre la salud. Tal cual resaltó el portavoz del Centro de Información Cerveza y Salud de la facultad de Medicina de la UCM, Jesús Ramón Martínez, se ha comprobado que se reduce el riesgo de sufrir un infarto, y no es incompatible con las enfermedades cardiovasculares. Además, «tiene efectos sobre la salud ósea, porque ayuda a la prevención de la osteoporosis, y algunos de sus ingredientes tienen un efecto desinhibidor sobre los elementos cancerígenos», dijo.
Para los deportistas, que tras un intenso ejercicio físico pierden la sensación de hambre, la ingesta de cerveza puede estimular el apetito, y aunque su poder hidratante es elevado, no aportan gran saciedad, con lo que favorece que se coma y se beba para recuperarse, indicó la jefa del servicio de Medicina, Endicronología y Nutrición del Centro de Medicina Deportiva del Consejo Superior de Deportes, Nieves Palacios.
Corbalán resumió los principales beneficios en cinco puntos: «reduce el riesgo cardiovascular; es baja en calorías; tiene un efecto diurético; es un laxante natural por su alto contenido en fibra; y disminuye el riesgo de osteoporosis».
