Los futbolistas suelen ducharse después de los partidos, pero normalmente no lo hacen con alcohol como Bastian Schweinsteiger este fin de semana.
El Bayern de Múnich acababa de vencer al Augsburgo por 3-0 en su último partido en casa de la temporada. Con el título de la Bundesliga asegurado desde hace ya algún tiempo, Daniel van Buyten decidió empapar de cerveza al mediocampista alemán.
No en vano, Múnich es la ciudad de la Oktoberfest, la fiesta de la cerveza más importante del mundo, a la que a menudo asiste la plantilla del Bayern en pleno.


