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Llegó la Antares Pilsen

Recreada por el Brewmaster de Antares, fiel al estilo de Bavaria, ya puede ser degustada en todos los locales de la firma.
Pilsen es una cerveza dorada con buena presencia de malta, un carácter lupulado intenso y floral, y una terminación chispeante y límpida.


Tiene un contenido alcohólico de 5,5%, que la hace ideal como aperitiva y cerveza de verano. La lavadura utilizada en la fermentación es la cepa W34/70 del Weihestemphan Institute de Munich, que provee el carácter seco y ausencia de aromas y sabores de fermentación.

Pilsener

La mayoría de las cervezas del mundo son lagers doradas que descienden de una gran cerveza originaria de Pilsen, en la región de Bohemia, República Checa. El estilo Pilsener sugiere una cerveza dorada, con un buen carácter de malta, pero acentuada hacia el lúpulo, tanto en el aroma floral como en la sequedad del post-gusto.

El contenido alcohólico de estas cervezas es moderado, aproximadamente 5% en volumen.

Los orígenes

Existen registros de cultivos de lúpulo en Bohemia desde 859 DC, y la elaboración de cerveza seguramente fue anterior. Como en ésta región el cultivo de lúpulo era una de las fuentes principales de la economía, durante siglos se trató de proteger la actividad prohibiendo la exportación de rizomas. En 1295, el Rey Wenceslao le cedió una licencia para producción de cerveza a la ciudad de Pilsen, dando origen a la actividad.

Todas las cervezas eran oscuras o turbias hasta 1842. En aquel año, un monje de Bavaria (por algún motivo, parece que los mojes siempre han estado cerca de la cerveza) llevó a escondidas algo de levadura lager desde Munich hasta Pilsen, y se lo entregó al Brewmaster de la nueva cervecería de la ciudad, Josef Grolle; éste había desarrollado una técnica para producir malta tan pálida que la cerveza hecha con ella podía ser, por primera vez, verdaderamente dorada y cristalina.

A partir de allí, el estilo Pilsener conquistó rápidamente el mundo y se convirtió en la cerveza de mayor producción. A veces se la llama Pilsen, o Pils; y hoy, en muchas partes del mundo, derivaciones distantes y diluídas de éste estilo son la única forma bajo la cual se conoce la cerveza.

Si las cervezas oscuras y turbias pueden ser deliciosas, y aún hoy continúan siendo elaboradas, ¿Por qué una cerveza cristalina y dorada se tornó tan famosa? La claridad y el color no habían sido un asunto al que prestar atención hasta que los vasos de metal, cerámica, madera y cuero fueron reemplazados por vidrio. La cerveza chispeante y dorada era visualmente atractiva, excitante y novedosa. La Revolución Industrial, que trajo un mejor entendimiento del proceso de malteado y la fermentación, y permitió elaborar cervezas claras por primera vez, también trajo la posibilidad de producir vasos de vidrio en masa. La nueva cerveza de Pilsen era sinónimo de tecnología y progreso, se veía espectacularmente bien en los vasos de vidrio checo, y era ideal como aperitiva y refrescante para tomar en los patios cerveceros de Berlín o las plazas de París. Hacia fines del siglo XIX, Pilsen había conquistado el mundo.

La cervecería donde nació éste particular estilo aún continúa en operación, y se mantiene fiel a sus raíces, con sus galerías subterráneas donde aloja más de 1000 fermentadores hechos de roble de Bohemia. La cerveza se vende bajo la marca Pilsner Urquell (que significa fuente original de Pilsener), y se puede encontrar en Argentina en algunos locales de delicatessen y supermercados.


Pilseners del Mundo

Más allá de la República Checa, las cervezas estilo Pilsener suelen ser considerablemente menos maltosas o lupulosas.

Las de mayor carácter en éste grupo son las de Alemania, con excelentes ejemplos como Bitburger y Warsteiner.

La cervecería Artois de Bélgica lanzó en 1926 Stella (estrella en latín) como una cerveza de Navidad, y popularizó el estilo Pilsener en el país.

En Holanda, una Pilsener típica es considerablemente más suave que en Bohemia; como país pequeño y densamente poblado en la costa europea, Holanda vive de sus exportaciones y ha transformado a las fácilmente bebibles Heineken y Grölsch en dos cervezas tipo Pilsener conocidas mundialmente.

Pilseners en Argentina

Si bien Argentina cuenta hoy con producción local de Warsteiner, Heineken y Stella Artois, otras marcas más masivas son las que dominan el mercado. La mayoría de ellas nacieron como cervezas tipo Pilsener, pero con el transcurso de los años han sido suavizadas repetidas veces para dar lugar a bebidas totalmente diferentes a su antecesora checa. Son maravillas de la tecnología y el marketing, diseñadas ponderando diversas variables menos su sabor, diluídas por el uso de arroz y maíz en lugar de malta, y virtualmente libres de lúpulo.

Maridajes

Las cervezas estilo Pilsen son las más versátiles a la hora de acompañar un buen plato. Gracias al acentuado amargor y a una chispeante gasificación, neutralizan los sabores ácidos o grasos y resaltan las cualidades del alimento preparando el paladar para el próximo bocado.

La Pilsen aporta un amargor equilibrado a platos con alto contenido en vinagre como ensaladas, escabeches y conservas, en especial las de mariscos.

Marida muy bien con calamares fritos, moluscos y pescados. Los mejillones, cangrejos, ostras y langostas, realzan sus sabores cuando son acompañadas por una Pilsen.

Con la comida mejicana ésta cerveza refresca y prepara el paladar, mientras las notas de lúpulo juegan con el cilantro y el comino.

También es muy buena para platos que combinan sabores agridulces y picantes, como los de origen tailandés y vietnamita.

En Antares recomendamos la Pilsen para acompañar fajas de pollo crocantes con cereal, papas Antares, salchichas con chucrut y bruschetas.

3 Comentarios

Responder
  1. Interesante artículo, aunque omite un par de datos. El estilo lager hacía ya varios siglos que existía en Alemania, y también se utilizaba para elaborar cervezas en Austria y también en lo que hoy es Chequia. Lo que en realidad hizo de la lager elaborada en Pilsen en 1842 algo revolucionario fue el agua local, cuyas propiedades químicas hicieron posible elaborar una cerveza tan cristalina, además, claro, de las maltas producto de la cebada hané y los lúpulos de Žátec, Saaz en alemán, una localidad a unos 90km al noroeste de Praga que son lo que en realidad le da a la verdadera cerveza pilsner lager (no los mamarrachos de Heineken, Stella Artois y la gran mayoría de las lagers industriales del mundo) su sabor característico con un perfecto balance entre el dulzor de la malta y el suave amargor del lúpulo.
    Por otro lado, Pilsner Urquell hoy por hoy es la cervecería más grande de Chequia y ya desde hace varios años ha adoptado fermentadores cónicos y otras técnicas de producción masiva que han resultado en una baja en su calidad que aún continúa, aunque a paso más lento. Los toneles fermentadores son un poco más que piezas de museo.
    La cerveza embotellada que se pueden encontrar en el mercado argentino poco tiene que ver con el producto embotellado que se encuentra en los mercados europeos, incluido el Checo. El intenso procesode pasteurización al que es sometida la cerveza para mercados de ultramar elimina muchas de las propiedades del producto en cuanto a sabores y aromas. Para saborear algo más o menos parecido a lo que Pilsner Urquell fue en sus días de gloria hay que venir a Chequia e ir a algunas de sus tankovký, restaurantes donde se sirve tirada desde tanques de 1000l Pilsner Urquell sin pasteurizar, que es algo completamente distinto e inmensamente mejor.
    Saludos

  2. No hace falta ir ultramar, Max. La Pilsner Urquell que encontramos en España no es mucho mejor que las rubias nacionales. Es una pena esto de la globalización…

    En fin, a ver cuando podemos escaparnos a Chequia.

    Salud, Andrés.

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