El nuevo producto se suma a otras 14 variedades hechas en El Bolsón. La cervecería es pionera en un tipo de fabricación artesanal. El proceso completo para poder ser consumida lleva 40 días.
EL BOLSON (AEB). Apropiada para el postre o para acompañar carnes de caza o simplemente para saborearla como novedad, la cerveza con chocolate es la última variedad introducida por la fábrica de cerveza artesanal más antigua del país.
El nuevo producto salió al mercado apenas en abril y tiene ya gran aceptación, particularmente en las chocolaterías de la región y entre el público femenino. Su desarrollo les llevó cerca de un año, según cuenta Guillermo Bahlaj, actual titular de la empresa familiar fundada por sus padres, Juan Carlos Bahlaj y Amanda Bernardoni.
En el arte de incorporar frutos y sabores distintos a la tradicional bebida son expertos en Cervecería El Bolsón, motivo por el cual su nombre ha trascendido la escala local y regional para estar hoy en bocas de supermercados y negocios de «delicatessen» de Buenos Aires y el país. Son particularmente famosas las cervezas con frambuesas, cassis y cerezas.
¿Cómo surgió la idea del chocolate?
La explicación es sencilla. «Nos dedicamos a usar productos de la zona», dice Guillermo, «como frutas finas o miel…; hay varias fábricas de chocolate en El Bolsón, al igual que en la región cordillerana».
El método de elaboración es, básicamente, el mismo en todas las variedades en cuanto a los pasos que se deben cumplir para obtener la dorada bebida. Pero el agregado de otros sabores se logra mediante pacientes pruebas que mantienen un norte: debe tener el sabor y características propios de la cerveza, con un toque al paladar del elemento elegido. Ese delicado equilibrio es lo más difícil de lograr y lo que lleva meses de ensayo por «prueba y error».
En las rondas de catación intervienen todos: los ocho empleados permanentes de la fábrica y, por supuesto, Juan Carlos y Amanda, a pesar que ahora residen alternativamente entre Carlos Paz (provincia de Córdoba) y España.
En el caso de la cerveza con chocolate, explica Guillermo que «empezamos los experimentos por el final y terminamos poniéndolo al principio».
En el momento de tostar la cebada, le añaden ralladura de chocolate con el resultado de un grano levemente «caramelizado» o «glaceado» por el dulce producto.
A partir de allí se suceden las etapas habituales de fabricación, donde la calidad del agua y demás materias primas, como levaduras y lúpulo, juegan un papel decisivo. Solo que en la maceración, cuando el grano «caramelizado» molido y mezclado con el agua, son llevados a casi 80°C, el chocolate libera aceites que quedan en superficie y se desechan íntegramente.
El proceso completo dura alrededor de 40 días para que la cerveza esté lista a ser «tirada» en choperas o embotellada y pasteurizada para una venta no tan inmediata.
La novedosa cerveza con chocolate se dio al juicio del público primero en el restaurante del camping, origen del familiar emprendimiento que alberga la fábrica desde 1989, iniciada como tal en 1987 en el hogar matrimonial. Ahora se la puede degustar en Buenos Aires, Bariloche, Villa la Angostura, San Martín de los Andes y El Calafate (Santa Cruz).
Andrés López, concesionario y chef del mencionado restaurante situado en el ingreso norte a El Bolsón, ofrece en el menú recetas «ad hoc» que son parte de sus aportes al creciente turismo gastronómico: un carré de cerdo laqueado con cerveza negra y miel y un cordero estofado con cerveza y batatas al curry. Para el nuevo producto, promete que en el verano habrá como postre un helado de cerveza al chocolate.
Fuente: Rio Negro Online


Hola, si de sabores nuevos y exóticos se trata, acá va receta de «licor» de cerveza…para el invierno y despues de cenar, espectacular!!!
ingredientes:
1 litro de cerveza
1 litro de alcohol o alcohol de cereales
1 cucharada de canela en polvo
300 gramos de azúcar
Mezclar todos los ingredientes en un envase de vidrio. Dejar macerar durante unos 15 días en un lugar oscuro, limpio, fresco y seco, agitándolo un poco todos los días. Filtrar con una muselina o tela fina y envasar. Se recomienda tomar muy frío.
Se puede dejar en el congelador o frezeer.