La cervecera española, nacida en Barcelona hace un siglo y medio, Damm ha integrado en su actividad medidas que responden a la responsabilidad social corporativa (RSC), con el objetivo de avanzar hacia prácticas más sostenibles y de acuerdo con su apuesta diaria por la mejora social, medioambiental y económica. En este sentido, uno de los ámbitos en los que está centrando su estrategia es la relación con sus proveedores.
Desde que en 1876 el maestro cervecero alsaciano August Kuntzmann Damm elaboró sus primeras cervezas en Barcelona hasta hoy, Damm tiene como meta ofrecer cervezas de calidad, y para lograrlo es esencial disponer de la mejor materia prima. Esto implica no solo contar con proveedores con un alto rendimiento técnico y de calidad del producto, sino que también cumplan y estén alineados con los requisitos de sostenibilidad que Damm tiene definidos.
La cervecera es exigente en la elección de sus proveedores. Además de considerar criterios de innovación, calidad, servicio, logística, técnicos y financieros, los aspectos sociales y medioambientales también desempeñan un papel fundamental.
Por ejemplo, a los proveedores procedentes de fuera del país se les auditan aspectos relacionados con la seguridad, la salud laboral o el cumplimiento de los derechos humanos, entre otros.
Uno de los requisitos de sostenibilidad de Damm es abastecerse con recursos de proximidad y, al mismo tiempo, contribuir al desarrollo económico y social del país. Por eso, de los 6.000 proveedores activos con los que cuenta la cervecera, más del 95% están ubicados en el Estado español, lo que supone una contribución significativa a la economía nacional.
Este compromiso hace que la cervecera haya puesto en marcha diferentes iniciativas de colaboración con proveedores locales, principalmente agricultores. Así, se han desarrollado importantes proyectos como la producción de lúpulo en el municipio de Prades (Tarragona), el cultivo de purezas varietales en las zonas de suministro de cebada, y programas de trazabilidad y de huella hídrica únicos en Europa en el sector primario, además de realizar jornadas técnicas con agricultores para mejorar la productividad y rentabilidad de sus fincas.


