Se trata de cervezas artesanales de doble fermentación, una tostada y otra rubia, embotelladas en botellas de 375 ml y 750 ml, lanzadas por Cerveza CERIUX, de La Rioja, España, en 2012, a partir del objetivo de unir el mundo de la cerveza con el mundo del vino.
La original idea consiste en añadirle a una receta de cerveza base, el mosto de uva, lo que le da un sabor inconfundible. Por eso, este año que finaliza estamos hablando de Ceriux Cerveza de Vendimia 2016.
Según se supo, el único momento del año para poder aprovechar todas las calidades de la uva de sus fincas es durante la vendimia. Ese es el momento del año y no tienen mucho tiempo para aprovechar las cualidades organolépticas que encuentran en sus uvas riojanas.
En 2016, debido a la evolución de la vendimia y las escasas lluvias de este verano, la novedad es que Ceriux de Vendimia para blanco, ha sido elaborada con la variedad autóctona de Rioja Tempranillo Blanco. De esta manera, Ceriux de Vendimia 2016 sale al mercado con Tempranillo tinto y Tempranillo blanco.


