Vaya que estamos en una tormenta. Y lo que parecía ser un océano azul en calma se transformó, para la cerveza artesanal, en uno de los mayores desafíos de su corta historia.
De las tres o cuatro crisis que la cerveza artesanal tuvo que enfrentar en Argentina en las últimas dos décadas, ésta posee características únicas. A la típica recesión de una crisis se le suma la hiper-competencia en muchos barrios y ciudades del país.
Una paradoja para el cervecero artesanal, ya que lo que queríamos que ocurriera con la cerveza artesanal llegó: un escenario donde fuéramos tendencia, moda, y hábito de consumo cada vez más instalado. A pesar de tener apenas el 3% del mercado de cerveza, logramos hacernos muy visibles. Entre homebrewers, cerveceros, emprendimientos comerciales gastronómicos, recargas de botellones y góndolas especializadas cambiamos la forma de tomar cerveza en Argentina (o al menos lo empezamos a hacer).
Pero ese mismo escenario del último lustro, que tanta alegría nos trajo, fue el caldo de cultivo, incentivo y motivación para que cientos de emprendedores ingresen a la categoría con expectativas comerciales muy altas.
Ahora bien, en plena fase exponencial, la realidad económica argentina nos pega un cachetazo y de pronto nos encontramos con que los clientes ya no son cada vez más, ya no consumen cada vez más pintas y ya no quieren gastar cada vez más por experimentar las propuestas de nuestro hermoso sueño líquido.
Con una tendencia decreciente del poder adquisitivo y decenas de cervecerías saliendo a la luz cada mes ¿qué horizonte tenemos por delante? O al menos ¿qué hacemos hasta que la recesión pase?
La única manera de hacer sustentable tanta cantidad de emprendimientos, en esta crisis, es tener la suficiente lucidez colectiva para generar más clientes para nuestras cervezas de manera más rápida.
¿Acabo de descubrir la pólvora??!! Claramente no. Así que lo que tengo que hacer es alinear estas ideas con un montón de cerveceros, seguramente preocupados por lo mismo que yo, pero con los cuales no tengo la facilidad de encontrarme a charlar habitualmente.
Entonces, querido amigos cerveceros, todos los caminos conducen a Charlie Papazian*.
Él, que tuvo la visión antes que casi nadie en el planeta y nos inspiró a casi todos nosotros, también dejó un legado claro y una hoja de ruta específica. La tormenta la pasamos si sabemos trabajar juntos para promocionar más la cerveza artesanal, formar más paladares y cerveceros, hacer mejores cervezas día tras día y remar juntos cuando las amenazas nos rodean. Puede llamarse Cámara, Asociación, juntada de amigos o grupo de WhatsApp, pero lo que hagamos, tendrá fuerza si lo hacemos juntos.
Es hora de encontrar esas oportunidades hasta que la tormenta pase, porque todas las tormentas pasan.
Salud!
Charles N. «Charlie» Papazian (nacido el 23 de enero de 1950) es un ingeniero nuclear , cervecero y autor estadounidense. Fundó la Asociación de Cerveceros (fue Presidente desde 1979 hasta 2016) y el Great American Beer Festival . Escribió The Complete Joy of Home Brewing (1984).


