La cerveza es la bebida alcohólica que más consumen los chilenos y las microcervecerías se transformaron en una fuente de crecimiento dinámico en el mercado.
Así lo evidenció un estudio de Euromonitor International, que identificó las principales tendencias de consumo de bebidas alcohólicas en los países de América del Norte y del Sur.
El documento agrega que las cervezas premium e importadas también han registrado un fuerte crecimiento en el país, así como el segmento sin alcohol, en auge explosivo por las restricciones establecidas para los conductores de vehículos.
En general, “los fabricantes esperan ver un crecimiento sostenido en el período 2012-2017 dada la mayor cantidad de opciones en el mercado”, proyecta el informe.
El mayor poder adquisitivo de los chilenos también ha impulsado el consumo de alcoholes de mayor valor, como el whisky, “un lujo asequible para consumidores que antes no podían permitírselo”. De hecho, este destilado tuvo un crecimiento de dos dígitos en 2012, versus otros como vodka y ron, que dominaron el consumo local hace un par de años, cuyo porcentaje de crecimiento se ha desacelerado.
El pisco sigue mostrando un bajo desempeño, pero la premiumización de las bebidas alcohólicas brinda una oportunidad para los segmentos de mayor valor como pisco de doble y triple destilado y variedades añejadas, “que podrían ayudar a reactivar esta categoría en los próximos cinco años”.
La estrella de 2012 fue el vino espumante, con crecimiento de 35% en ventas durante el año pasado, logrando salir del consumo estacional en Navidad y/o año nuevo.
Panorama en la región
En Argentina, el bajo crecimiento económico registrado en 2012, el alza de precios al consumidor y la restricción a las importaciones impactó negativamente el ánimo de los consumidores, debilitando el gasto potencial en bebidas alcohólicas, “por lo tanto, se prevé una importante baja en el consumo en 2013”, detalla el estudio.
Un escenario distinto experimenta Bolivia, con la entrada de SABMiller, a través de la marca Cordillera de Adisa Bolivia, en un mercado liderado por la Cervecería Boliviana Nacional(AB InBev). “En vez de robarle ventas a CBN, estos nuevos participantes permiten que la cerveza continúe creciendo a tasas muy saludables, a pesar de su alta tasa de penetración actual, al diversificar la selección y ofrecer a los consumidores más opciones”.
La tradicional cachaça pierde terreno en Brasil frente a otras bebidas espirituosas como vodka, whisky y tequila, por lo que los productores apuntan a sacar al mercado cachaça premium y super premium.
El vino del “viejo mundo” ha tendido a estabilizarse en Canadá y los del Nuevo Mundo experimentan crecimientos de dos dígitos en el mercado, con ventas muy fuertes de vinos provenientes de Nueva Zelandia y Sudáfrica.
Los tragos de nicho o auténticos están cautivando a consumidores de Estados Unidos, que cada vez “están dispuestos a probar nuevos sabores” y se están dejando cautivar por los vinos dulces, incluso en segmentos etarios más jóvenes.
El vino -tanto tintos como espumantes- está liderando el desarrollo de la industria local mexicana. El consumo de vino es menos de un litro per cápita, por lo que existe un amplio margen de crecimiento para la categoría en los próximos años, señala el estudio de Euromonitor.


