“Prinston abrió su primer local en 2015 en Ramos Mejía de la mano de dos emprendedores: Julián García y Nicolás Fucci, un proyecto que alcanzó un auge considerable convirtiendo esta singular cervecería en una referencia obligada por los amantes de esta popular bebida”, recuerdan en el comienzo de la información recibida en la redacción de Mundo cerveza. Y añaden: “En 2017 inauguró una nueva sede en Morón y en julio del año 2018 abrió sus puertas en el barrio de Devoto, donde además de contar con variadas opciones de producción nacional, dieron paso a su fábrica, logrando así elaborar su propia cerveza y abastecer al resto de sus sedes”.
A modo de detalle sobre el local porteño (Concordia 4726), desde la cervecería puntualizan que “en Devoto se hacen presentes los mejores productores de cerveza artesanal nacionales y algunas marcas internacionales; sin embargo, la fábrica de Prinston es el punto focal principal del lugar, ya que disponen de cinco fermentadores que producen 8000 litros finales al mes. Además, deslumbra con la magnífica decoración, cargada de un mix de estilos que le dan vida, convirtiéndolo en el lugar perfecto para disfrutar y distenderse del caos capitalino”.
La descripción destaca que “el piso pulido, paredes revestidas con azulejos y la chapa vieja le dan la bienvenida a las mesas de madera, sillas de aluminio de colores mate, sofás y hasta una barra de carpintero de madera antigua, que juntos, crean una atmósfera única donde se mezcla el diseño industrial, accesorios vintage y un toque de modernismo; sin duda una decoración única que se destaca por estar cargada de personalidad y vanguardismo. En cuanto a la iluminación, la luz cálida se puede apreciar en lámparas antiguas que guindan en el local, así como también tres candelabros imponentes que se hacen protagonistas en las mesas altas y en el pequeño living ocupado por dos sofás estilo chesterfield y un baúl clásico, cada espacio separado por rejas de ascensor al mejor estilo antiguo”.
También subrayan que “la fábrica se destaca cuando se ingresa al local y es que además de ser imponente, está iluminada por reflectores de luz ultra violeta que añaden un brillo digno de admirar. Toda una mixtura de elementos, que entre diseño e iluminación, hacen de Prinston Devoto un lugar único e ideal para aquellos amantes de la cerveza que gusta n deleitarse con la mejor calidad en un ambiente sin igual”.
Detallan que “en su exterior se puede disfrutar de una amplia vereda con mesas comunitarias, barriles antiguos y sillas altas, además de artículos que rememoran a la década de los 80 y 90; un espacio fresco y tranquilo para pasar un momento agradable en compañía de amigos”.
Sobre la propuesta cervecera remarcan que “su diversidad se destaca por contar con 12 canillas de diferentes estilos artesanales, la pizarra incluye variedades de los más destacados productores del país con opciones especiales e ingredientes fuera de lo común. Entre las que se pueden disfrutar se encuentran: la Honey de Kraken, la Neipa Skywalker de Itzel, Jamaica Dubbel y Cuervos Black Ipa de Juguetes Perdidos, la Belgian Blonde de Lumpen, Dry Stoutde Santina, Pacific Ale de Dos Dingos y la Weizn de Schofferhofer. Por su parte, Prinston también deleita paladares con sabores de creación propia, como la Apa, American Ipa, Summer Ale y Neipa. De jueves a sábados, desde las 18hs hasta las 20hs, ofrece un peculiar happy hour donde los clientes podrán adquirir un ticket con la compra de una cerveza (solo aquellas incluidas en la promo), que luego lo podrán canjear por otra cerveza durante cualquier hora del día y cualquier día de la semana”.
Por su parte, sobre la gastronomía señalan que “la propuesta está concebida para maridar con los diferentes estilos de cervezas, entre las opciones para disfrutar se encuentran la hamburguesa Titan, con doble carne, doble queso, bacon y pepinillos; las Papas Prinston con cheddar, bacon y verdeo; el Burrito Ortega, que incluye lomo, queso, tomate, verdeos y pimientos; los Nachos Lentorodriguez con guacamole y cheddar; los Chiken crispy, pollo frito con papas y salsa y por último tres opciones de pizzas: rúcula y crudo, napolitana/albahaca y mozzarella. Además, la opción dulce también es una tentación al paladar: Franui de la reconocida chocolatería Rapanui, con frambuesas frescas bañadas en chocolate”.
Por si fuera poco en la barra del local cuentan con un dispensador de agua con limón, ideal para refrescar el paladar y así continuar el recorrido de degustación de las cervezas que se ofrecen. La música también se hace presente y forma parte indispensable de su estética y estilo, ya que en la barra se pueden encontrar bandejas propias donde reconocidos Dj’s, cada viernes, animan la tarde con diferentes vinilos e estilos de música, creando así el ambiente musical idóneo del lugar.






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