Una cerveza “riquísima y que me relajó mucho” devolvió las ganas de jugar al ajedrez al ucranio Vasily Ivanchuk, que derrotó al holandés Anish Giri por un contundente 7,5-2,5 en la tercera y última jornada del 26º Magistral Ciudad de León, disputada en la modalidad de partidas de cinco minutos más tres segundos adicionales por movimiento. Un resultado que no impidió la victoria final de Giri por 4-2.
Siempre genial, extrovertido, y por encima de todo un gran amante del juego, Ivanchuk se disculpó por las declaraciones del día anterior en las que casi hablaba de dejar el ajedrez. “El marcador de las dos primeras jornadas me era desfavorable por cuatro puntos (1,5-0,5 en partidas lentas y 3,5-0,5 en semirrápidas) y por eso antes de comenzar me he marcado el objetivo de ganar por cinco de diferencia”, declaró el gran maestro de Lvov.
Ivanchuk era otro Ivanchuk, y ya desde la primera partida mostró el porqué es uno de los mejores jugadores del mundo desde hace más de veinte años. Consiguió de manera brillante el triunfo en el primer juego y después de unas tablas ganó el tercero y el cuarto. Giri empató el quinto y se adjudicó el sexto, pero perdió el séptimo, el octavo y el décimo, lo que significó perder el duelo de partidas rápidas por 7,5-2,5.
Un marcador que no empañó la gran actuación de Giri, de 18 años, uno de los jóvenes talentos más brillantes de panorama actual que acaba de terminar sus estudios de bachillerato y al que le gustaría comenzar la carrera de psicología.


