Ingerir una buena cantidad de líquidos al día se considera saludable para los riñones, ya que reduce el riesgo de la formación de cólicos, pero no todas las bebidas son iguales. De hecho, el consumo habitual de refrescos azucarados aumenta considerablemente ese riesgo, en tanto que beber una cerveza diaria lo reduce y mucho.
Eso es así según un estudio realizado durante ocho años que analizó información de 194.095 adultos, en su mayoría de mediana edad, que nunca habían desarrollado cólicos, publicado por la Sociedad Estadounidense de Nefrología y reproducido por el Washington Post.
De ese total, 4.462 sufrieron la dolencia. Los que reportaron beber refrescos dulces fueron los más propensos a desarrollar los cólicos. Aquellos que bebieron uno o más al día tuvieron una incidencia entre 23% (bebidas cola) y 33% (otros refrescos) superior de cólicos que los que lo hacían una vez por semana.
Por otro lado, el consumo de otras bebidas resultó ser beneficioso a este respecto al bajar el riesgo de producción de piedras en el riñón.
Es el caso de la ingesta del café, el riesgo de que se produjeran los cólicos cayó 26% entre los bebedores diarios, en comparación con los que lo consumieron una vez por semana. En el caso del café descafeinado, el descenso de los consumidores diarios sobre el de los consumidores semanales fue del 16%. Vale decir que cuanto más café se consuma es mejor para los riñones, y mucho mejor si es café de verdad, con cafeína.
También es bueno el té, cuyo consumo diario reduce el riesgo en 11%, y el juego de naranja (12%). Pero las ventajas se vuelven realmente significativas cuando se habla de vino. Quienes consumieron vino tinto todos los días en vez de una vez por semana redujeron el riesgo de cólicos nefríticos en 31%. El vino blanco es todavía mejor: 33% de reducción de riesgo.
De todas maneras, quienes estén verdaderamente comprometidos con reducir el riesgo de cólico nefrítico deben pasarse a la cerveza. La disminución de ese riesgo, en el caso de los bebedores diarios de cerveza, es del 41%, comparado con los bebedores semanales.
Si bien cualquiera puede desarrollar una piedra en el riñón, los que tienen mayor riesgo son los adultos. Los hombres suelen ser afectados más que las mujeres, y quienes tienen sobrepeso también tienen más riesgo, porque ciertas sustancias en la orina, como el calcio, tienden a concentrarse de manera exagerada y formar materiales similares a las piedras, que si son suficientemente grandes, son capaces de producir un bloqueo que ocasiona un dolor muy intenso.
La información del estudio proviene de lo declarado por los participantes, que respondieron a cuestionarios. Las cantidades tienen ciertas variaciones. Cuando se habla de “una cerveza” significa un tercio de litro.
En el estudio no se diferenció entre refrescos descafeinados y no descafeinados. La gran mayoría de los participantes eran de raza blanca.


