Finalmente Blest tomó la decisión de expandirse, de generar otro espacio para quienes quieran tomar cerveza de excelente calidad. El portal Económicas Bariloche dialogó con uno de los socios de la emblemática cervecería y así lo refleja.
Transcurrieron más de 27 años desde que el clásico Blest comenzara a producir cervezas y abriera las puertas de su fábrica en el kilómetro 11.600, lugar desde donde fortaleció durante casi tres décadas no sólo su producto sino su propuesta e identidad, convirtiéndose en el primer brew pub argentino.
“Hoy estamos haciendo una apuesta fuerte que tiene que ver con una expansión y un cambio de concepto importante, en el que el objetivo es apuntar un poco más a la gente joven o al público que se hace habitué a las cervecerías”, explicó a Económicas Bariloche Franco Lapenna, socio encargado del aérea comercial y de marketing.
En este sentido, hay que destacar que la expansión cuenta con un detalle que empodera la decisión comercial de crecimiento ya que el nuevo local se trata, en realidad, de una franquicia; la primera en el marco de aspiraciones más grandes que tiene por objetivo realizar un desarrollo nacional. “Se esta armando todo el concepto nuevo para de ahí empezar a tener un modelo nuevo de franquicias para Buenos Aires y otras ciudades del país”, afirmó Lapenna.
El cambio conceptual apuntará a adquirir una estética más bien moderna que se verá traducida desde las instalaciones y decoración hasta en la propuesta gastronómica. “Aunque va a conservar los detalles básicos clásicos del histórico local, apunta a ser más juvenil y novedoso,
tanto para la gente de Bariloche como para los turistas”, señaló el joven empresario.
El flamante comercio inaugurará entre agosto y septiembre para sumarse a la creciente oferta cervecera que cada vez es más fuerte en la ciudad. Al respecto, Lapenna consideró que transcurre un momento en el que el público sabe y aprende en forma constante a disfrutar de una buena cerveza.
“Aún quedan años de mercado por conquistar y con un potencial importantísimo para dar a conocer a la gente lo que son distintos estilos o cervezas de distintas partes del mundo. Bariloche y la región es uno de los lugares que más productores concentra. La zona, el clima y la cercanía con el lúpulo nos hace la cuna de la cerveza artesanal, dejándonos con un potencial clave”, sostuvo.
Lo que seguirá a la apertura del local del kilómetro 4 es la continuación del anhelo y ambición que comparten varias cervecerías artesanales locales: crecer en un mercado más grande, logrando
desembarcar con sus productos en otros puntos del país.
“Es tanta la demanda y tan extenso el país que es muy difícil llegar a todos lados pero de a poco está sucediendo y en algún momento se va a lograr; creo de esa manera se va a empezar a unificar el mercado”, opinó Lapenna.
Estas aspiraciones comienzan a ser objetivos claros y comunes para los brew pubs, poniendo en juego y debate la relación de producción artesanal y comercial. “Creo que no necesariamente son cosas contradictorias, la cerveza artesanal está producida por gente que le vuelca pasión y no solamente el lucro del negocio. Normalmente son quienes arrancan con una ollita de 20 litros y van creciendo con un amor por la marca y un sentido de auto superación”.
“Hay que dar a conocer la cerveza artesanal local porque somos pequeñas fábricas que generamos puestos de trabajo con capitales locales y con gente que hace mucho esfuerzo, reinvirtiendo la mayoría de los ingresos para hacer un producto de calidad; y es ahí donde nos diferenciamos y destacamos, creciendo con la pasión de hacer productos cada vez mejores”, concluyó.


