El descubrimiento de una botella de cerveza de hace 220 años, y recuperada del barco Sydney Cove, hundido en aguas australianas cercanas a Tasmania, ha inspirado la creatividad de un equipo de investigadores, según informa el sitio web Ancient Origins.
Los científicos han utilizado la levadura de cerveza hallada en el interior de la botella para recrear esta bebida histórica, y tienen previsto invertir los beneficios de su venta en trabajos de conservación para un museo local y en yacimientos arqueológicos clave.
Según informa el portal Live Science, los científicos que han recreado esta antigua cerveza proceden de Australia, Francia, Alemania y Bélgica. Han utilizado la levadura hallada en el interior de una antigua botella de cerveza sin abrir y una receta tradicional de la época para elaborar una “cerveza de sabor suave”.
Trabajando conjuntamente, los científicos consiguieron revivir cinco especies distintas de microbios de la levadura a partir de la antigua botella de cerveza. “Se trata de una levadura poco común triplemente híbrida, emparentada con las levaduras del pan, la cerveza y el vino”, explica el director del proyecto David Thurrowgood, conservador y químico del Museo y Galería Reina Victoria (MYGRV) de Launceston, con sede en la isla de Tasmania, en declaraciones recogidas por el Daily Mail. “Es genéticamente diferente a cientos de especies de levadura con las que la hemos comparado, procedentes de Australia y de todo el mundo. Tradicionalmente, la cerveza se elaboraba en barricas abiertas, y esta levadura encaja con las prácticas de fabricación de cerveza de la época”.
Igualmente los científicos han logrado encontrar varias especies de bacterias dentro de la botella “que aportarán valiosa información sobre los microorganismos en la dieta humana desde una época anterior a la Revolución Industrial en Europa”, explicaba Thurrowgood, añadiendo a continuación que “La gente habla de enfermedades autoinmunes y otros trastornos [relacionados con] el hecho de que llevamos una dieta bastante pulcra en nuestros días, mientras que en el pasado nuestra dieta estaba llena de microbios. Ésta es una de las pocas oportunidades que tenemos de investigar realmente aquellos microbios, y comprobar cuáles eran realmente”.
Fuente: Ancient Origins, Live Science y Código Oculto


