Los alemanes, orgullosos consumidores de cerveza local, están cambiando sus hábitos: ahora consumen cerveza estadounidense, algo que hace unos años era impensable, reporta el Washington Post.
Las compañías cerveceras han logrado expandirse en los mercados europeos, sobre todo en el alemán: los consumidores germanos, intrigados por sabores y texturas no conocidas, están comprando bebidas importadas. Ante esto, las fábricas locales copian los esfuerzos de las empresas norteamericanas en términos de calidad y sabor para recuperar el terreno perdido.
Según una encuesta de la Oficina Federal de Estadísticas de Alemania, el consumo anual de cerveza de los alemanes ha bajado de 131 litros a 99 litros en los últimos 15 años. A esto hay que agregar que el consumo de la bebida alcohólica importada escaló de 1995 a 2012 un porcentaje de 5.2% (de 2.9% a 8.1%).
«El consumo de cerveza alemana está cayendo y los fabricantes opinan que su única salvación reside en eliminar una ley, establecida en el año 1516, que especifica las características únicas del producto y que no les permite innovar», se lee en el artículo «En Alemania, invasión de cerveza de EU».
Marc Rauschmann, un alemán que importa la marca Firestone Walker, señaló que «lo que hemos encontrado en EU es una fascinante variedad de estilos y la apertura de los consumidores a nuevas cosas. Estamos impresionados. A los alemanes les gusta esto».
A pesar de la creciente presencia de cervezas importadas en Alemania, el mercado sigue siendo controlado (de manera obvia) por productos nacionales. El 92% de las ventas en 2012 fueron cervezas alemanas, de distribución nacional y regional.
«He trabajado mucho tiempo en bares alemanes, y nunca me han pedido cerveza estadounidense. Aquí no funcionaría: no tiene sabor y es ligera», comentó Uwe Helmenstein, un cantinero en Berlín.
«Las personas adultas consideran a la cerveza como un alimento, parte de su nutrición diaria. Los jóvenes están más interesados en diferentes estilos, sabores, texturas y espumas», le dijo el encargado de exportación de la alemana WeihenStephan, Thorsten Heiser, al reportero Michael Birnbaum.


