Este lunes 29 hubo encuentro de Clásicas. Fue en Av. Corrientes 1604, en la Ciudad de Buenos Aires. Se conocen desde siempre y se llevan muy bien. Estamos hablando de la Quilmes Clásica y la clásica pizza de Banchero.
Como parte de la presentación del lanzamiento del regreso de la cerveza Quilmes Clásica (volvió en octubre del año pasado), anoche hubo degustación en la tradicional pizzería porteña. Y allí estuvimos.
El encargado de repasar muy brevemente la historia de la emblemática marca cervecera y contar cómo se logró volver al producto actual fue el maestro cervecero Luis Dimotta. Recordó los comienzos de Otto Bemberg a finales del 1800, los avances de mediados del 1900 con la siembra de cebada y lúpulo y el sueño de tener la cerveza que marcó (y sigue haciéndolo) tantas generaciones en nuestro país.
Dimotta explicó resumidamente los cambios en la elaboración de la cerveza y fue quien dirigió la degustación y maridaje con la pizza. Así, primero disfrutamos de una porción de muzzarella con Quilmes Clásica, luego le dimos paso a una fugazzetta acompañada de una bock y cerramos con una stout y un alfajor Capitán del Espacio.
Y, volviendo a la Quilmes Clásica, a su regreso con la fórmula original, el maestro cervecero, con 25 años en la compañía, con su solvencia y modestia habitual, nos explicó de qué se trata.
Luis Dimotta: Quisimos volver a la Quilmes de sus orígenes. Lo nuevo es que no tiene ni conservantes ni aditivos. Pensemos en que los años ’90 comenzamos a producir mucha más cerveza y debíamos llegar a muchos lugares del país. Eso obligó a que, para mantener la misma calidad de ese momento, tuvimos que agregarle conservantes y aditivos para asegurar que el producto que producíamos acá iba a estar en el sur o en el norte del país. En ese momento no se podía hacer otra cosa porque no teníamos tecnología para hacerlo. Pero hoy sí la tecnología nos permite eliminarlos y mantener el mismo sabor pero sin aditivos. Obviamente, cunado le quitamos una parte que era para ayudar a la espuma tuvimos que compensar con algo más de amargo, por lo tanto terminamos haciendo una cerveza clásica pero reforzada por un mayor nivel de amargo y se puede sentir un poco más de cuerpo y amargor.
Mundo Cerveza: Cuándo sentiste que éste era el producto buscado?
LD: Nosotros hicimos varios prototipos para asegurarnos de lo que queríamos lograr. Esto se terminó definiendo haciendo un test de público abierto y que el consumidor fuera quien eligiera. Y este fue el que ganó y así quedó.
MC: Qué eliminaron de la anterior fórmula?
LD: Principalmente un aditivo que evitaba que se oxide y otro que ayudaba a generar buena espuma. Al primero lo eliminamos logrando reducir la mayor cantidad posible de oxígeno en el proceso de elaboración y la parte del alginato (N de laR: estabilizante de la espuma) con un mayor nivel de amargo, de lúpulo.
MC: A cuántos IBUs llegaron ahora?
LD: Estamos en 15. Lo aumentamos en dos unidades.
MC: Están pensando en algún otro cambio en otros estilos?
LD: No, creo que no. Esto es algo que todo el mundo quería y hoy tenemos nuevamente la Quilmes Clásica.









