Por su reconocido protagonismo en toda Cuba, la Fábrica de Cerveza Tínima de Camagüey se mantiene en constante proceso de mejoras tecnológicas de su equipamiento, lo cual favorece la entrega de la típica bebida en caldo o embotellada, a la mayoría de las provincias del país.
Recientemente su colectivo puso en marcha una nueva máquina de lavado de botella en una de sus líneas de embotellado, equipo de procedencia China, a un costo de 700 mil euros, y capaz de limpiar 25 mil de esos envases por hora.
Karek Machado Martínez, uno de los operadores de la lavadora –quien junto a otros dos compañeros recibió el adiestramiento de los especialistas chinos desde la fase inicial del montaje- destacó la eficiencia de este equipo en la limpieza de las botellas y en la utilización de la energía y el vapor.
El proceso, todo automatizado –explicó- permite lavar las botellas con una solución de sosa cáustica y suficiente agua, el envase es sometido a 80 grados de temperatura y luego enjuagado varias veces con agua fría corriente, lo que garantiza su total higiene a la hora de envasar la bebida.
El equipamiento permite al colectivo de la Tínima incrementar sus producciones, las que se comercializan en La Habana, Las Tunas, Holguín, Sancti Spíritus, y otras regiones del país con una gran aceptación, dada su reconocida calidad.
En el 2004 en la industria agramontina se montó una línea de envasado que embotella los dos formatos que identifican a la Cerveza Tínima, la botella de 350 mililitros y la pequeña de 200.
Se potencia también la otra línea, a pesar de los años de explotación, y envían caldo para su embotellado en unidades de la propia fábrica en Ciego de Ávila y Las Tunas, lo que eleva la producción a l50 mil cajas con una frecuencia mensual.
Sin detener sus máquinas ni el proceso productivo, el colectivo agramontino asume nuevas inversiones a partir de un financiamiento aprobado de un millón 600 mil pesos, que posibilitará adquirir otras nueve máquinas en aras de modernizar las líneas de embotellado, y con ello optimizar la calidad de la refrescante bebida.
La inversión prevé equipos llenadores, etiquetadores y los de empaque, estos últimos destinados a sacar la botella vacía del estuche plástico hacia la lavadora, y luego de completar el proceso de llenado y tapado, las vuelve a colocar en esos envases, listas para su comercialización.
La Fábrica de Cerveza Tínima de Camagüey arribará en diciembre venidero a su 28 aniversario, testigo de su meritorio prestigio, que la hace acreedora de la Medalla de Oro en la Feria Internacional de La Habana, con ese producto y también con la malta, que se comercializa con igual nombre.


