Sorprendidos se quedaron los feligreses del Templo del Ojo de Agua, cuando ayer, en plena misa, el Padre Humberto Álvarez, a fin de conseguir recursos para la comunidad, ofreció en venta decenas de “seises” de cerveza baratos. Dijo que las latas se las habían regalado luego de que ser decomisadas, aunque no dijo quién ni a quiénes.
Y ¿qué cree? La “cheve” se vendió en un dos por tres. Este sacerdote es el mismo que rocía el agua bendita con pistolas de agua y celebra la misa infantil con una sotana adornada con superhéroes, acciones aprobadas por el obispo Raúl Vera.


