La ciencia logró un avance importante para los amantes de la cerveza: una fórmula que no provoca resaca. Así es, un grupo de nutricionistas australianos la transformaron en una suerte de refresco para deportistas.
El “mágico” resultado lo lograron al remover las propiedades deshidratantes de la popular bebida, que son las causantes del malestar del día siguiente. Sigue siendo con alcohol, no pierde cuerpo ni sabor y no da dolor de cabeza. Esa es la promesa de los expertos del Instituto de Salud Griffith de Queensland, quienes afirman que crearon una cerveza rehidratante.
Lo que hicieron fue remover las propiedades deshidratantes del “néctar amarrillo”, causantes de las resacas y le proporcionaron una mayor cantidad de electrolitos, que ayudan a mantener los fluidos del cuerpo en equilibrio.
Para probar esta nueva cerveza se solicitó la cooperación de personas que terminaban de hacer ejercicio y que, por ende, estaban transpiradas y deshidratadas. Se les pidió que tomaran una de las cuatro variedades que se les ofrecían: dos de ellas de cuerpo robusto y las otras dos ligeras. Una de cada tipo contenía más electrolitos.
Los voluntarios tomaron el equivalente al 150% de la masa corporal perdida durante la actividad física de una hora. Resultado: las personas que tomaron la cerveza con mayor cantidad de electrolitos se hidrataron un tercio más que los que bebieron cerveza regular.
El profesor asociado del Instituto Ben Desbrow explicó que «básicamente se manipularon los niveles de electrolitos de dos cervezas comerciales, una robusta y otra light, con menos alcohol. Las bebieron personas que acababan de perder una gran cantidad de sudor por el ejercicio físico, y luego, a través de una serie de medidas, se supervisó la recuperación del fluido de los participantes para las diferentes cervezas”.
Y continuó: “De los cuatro tipos de cerveza que los voluntarios tomaron, la ligera con más electrolitos fue un tercio más eficaz en la hidratación que la cerveza normal. Y, en cada caso, sin embargo, nadie notó ninguna diferencia de sabor con cualquiera de las cervezas».
A diferencia de otras bebidas de electrolitos, Desbrow no recomienda tomar cerveza después de hacer ejercicio. Y advirtió: «No es una buena idea, pero lo que hemos encontrado es que mucha gente que suda mucho, toma cerveza. En un cuerpo deshidratado, el alcohol puede tener todo tipo de repercusiones, incluso la disminución de la conciencia del riesgo». Hay que seguir bebiendo con moderación o… no hacer ejercicio.

