La búsqueda de energías alternativas para los más diversos usos es materia de estudio constante desde hace décadas. Y desde hace años las bebidas alcohólicas en general y la cerveza en particular están siendo objeto de investigaciones por su potencial.
Así lo entiende el equipo de investigadores de la Universidad de Bristol, Inglaterra, que viene trabajando hace tiempo para desarrollar una tecnología que convertirá el etanol, que cuenta con una alta disponibilidad, en isobutanol, un reemplazo ideal debido a su alta densidad de energía, número de octanaje adecuado y compatibilidad con la tecnología actual del motor. Pero existe una gran dificultad a la hora de obtenerlo a partir de fuentes sostenibles.
Duncan Wass, profesor de la Escuela de Química de Bristol y líder de la investigación sostiene que “el alcohol que se encuentra en las bebidas alcohólicas es en realidad etanol, exactamente la misma molécula que queremos convertir en isobutanol como reemplazo de gasolina, eso hace que estas bebidas sean un modelo ideal para los caldos industriales de fermentación de etanol.”
Con la fundamentación que le dan los años de estudio, los científicos destacan que si la tecnología funciona con bebidas alcohólicas, especialmente con la cerveza, que es el mejor modelo, entonces quedaría demostrado que tiene el potencial de ser ampliada a escala industrial, para fabricar el biocombustible que sirva de reemplazo a los combustibles tradicionales.
Lo central del estudio es que sus catalizadores convertirán la cerveza, específicamente el etanol que contiene, en isobutanol. Al demostrar que los catalizadores funcionan con una mezcla de etanol real, se ha logrado dar un paso fundamental para escalar esta tecnología a niveles industriales.
Para que no queden dudas, los investigadores resaltan que la cerveza es un excelente modelo para la mezcla de productos químicos que serían necesarios en un proceso industrial real, y los avances obtenidos de esta investigación, muestran que esta tecnología está un paso más cerca de la realidad, abriendo un panorama más claro y viable, para fabricar un biocombustible que sustituya las naftas.


