El Gobierno encabezado por Mauricio Macri dio marcha atrás a su propuesta para gravar con un impuesto del 17% a la producción de cerveza en la Argentina. Tras una serie de reuniones, el Poder Ejecutivo argentino resolvió suspender la medida pero mantener el impuesto en el 8% que rige actualmente.
De esta manera, la industria cervecera tendrá el mismo tratamiento que la vitivinícola quien también iba a ser gravada con un impuesto y ya se dio a conocer. Según versiones periodísticas, en el Ministerio de Hacienda consideraron “que ambas bebidas son sustitutas entre sí, por lo que sin gravamen sobre el vino, el consumo de cervezas iba a mermar para mudarse a las opciones de las bodegas, que iban a quedar a precios más económicos”.


