“Es como si en una procesión prohibieran rezar”, señaló con ironía un habitante de Villa General Belgrano, al conocer la decisión de instaurar que no se consuma cerveza durante la Fiesta Nacional de la Cerveza. En realidad, la “ley seca” regirá para la vía pública y no –obviamente– para el predio de la muy convocante Oktoberfest, según publica el diario La Voz del Interior.
La decisión del municipio se basó en los reclamos manifestados por vecinos en una reunión realizada en noviembre del año pasado, que pidieron mayor control ante los desmanes producidos en la vía pública por algunos alcoholizados.
“Tenemos dos fiestas, la desarrollada dentro del predio y la que transcurre afuera, en las calles céntricas, que es la que provoca algunos problemas”, apuntó el intendente Fabián Hoss en declaraciones a Radio Santa Rosa.
Ya el año pasado, en la ordenanza tarifaria, se implementaron valores más elevados a ciertas actividades comerciales durante la realización de la fiesta, para “tratar de evitar que comercios oportunistas se aprovecharan de este evento”, apuntó Hoss.
Ahora, la idea es avanzar aún más y prohibir el consumo de bebidas alcohólicas en la vía pública. “Vamos a hacer valer la ley seca en esos casos”, precisó el intendente, y recordó el marco legal sancionado a nivel provincial. La novedad se informó en una reunión realizada el martes, donde hubo manifestaciones a favor y en contra de la medida.
La 46ª edición de la Fiesta Nacional de la Cerveza se desarrollará durante 11 días consecutivos, del 2 al 12 de octubre. El evento está entre los más convocantes del país: en las últimas ediciones entraron al predio, pagando entrada, entre 30 mil y 40 mil personas. Pero en la localidad calculan que más de 100 mil visitantes se reciben en esos días.
En el “parque cervecero”, pegado a la plaza céntrica, se ubican los stands de cervecerías y de comidas típicas, mientras que en el escenario se suceden espectáculos en vivo. El color y la fiesta se trasladan también a las calles, y en los últimos años crecieron los reclamos por grupos de jóvenes consumiendo bebidas alcohólicas y en algunos casos generando situaciones que motivaron quejas de vecinos.
Fuente: La Capital


Es una burla a todos aquellos feligreces que cada año empeñamos nuestras últimas monedas en realizar ese viaje tan esperado a Córdoba para luego no recordar nada o casi nada de la travesía y volver sin un mango pero con la panza llena de cerveza y quien dice con un nuevo amor o un nuevo problema—
En una palabra: PATÉTICO. El cuento de los desmanes es la típica excusa, que se usa también en San Patricio, para consolidar el monopolio de la venta del producto eliminando a la competencia.
La fiesta de la cerveza (y para el caso San Patricio) es el lugar más seguro del mundo comparado a una visita al barrio de Constitución.
Por cierto, este año me voy a la Oktoberfest de Blumenau, en Brasil. Donde todavía estas verguenzas no suceden, y los precios se publican en el website oficial desde tres meses antes del evento.
Saludos
el tema pasa por los inverves que no saben tomar y producen desmanes para todo hay que tener una cultura hasta para tomar me refierom a la cultura que nos permite disernir cuando parar saludos