Microcervecerías, al amparo de la ley
El cuerpo de legisladores decidió dictar una nueva ley en la cual se establece que la producción casera de cerveza puede realizarse legalmente dentro del ámbito de la Capital Federal ya que difiere de la producción industrial y no contamina.
El mundo de las microcervecerías recibió el empujón que le hacía falta de parte de la Legislatura porteña, la ley que les permite a todos los emprendedores cerveceros caseros, instalarse legalmente en el ámbito de la Capital Federal.
De acuerdo a la ley anterior, en el distrito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires no estaba permitido el establecimiento de plantas elaboradoras de cerveza debido a las molestias que podrían ocasionar a los vecinos y la potencial contaminación. Sin embargo, los legisladores entendienron que la elaboración artesanal de cerveza está reñida con la producción industrial, y que en su realización tampoco existe un proceso de destilación, lo que encuadraría esta actividad en otro marco legal -junto a las sidras y otras bebidas similares-.
Conscientes entonces de la diferencia que existe entre una microcervecería o lo que también podríamos denominar brewpub -pubs o bares que elaboran su propia cerveza- y las grandes fábricas de bebida malteada, el segundo punto considerado fue el aliento a las pequeñas y medianas empresas (pymes), sector de la economía que por su desarrollo demanda mayor mano de obra, atacando directamente el desempleo.
Estos dos fueron los principales ítems tenidos en cuenta por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires a la hora de sancionar la nueva ley. Pero para que el lector cervecero tenga un mejor panorama de lo establecido por los legisladores.